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Revista Salvador

“El gobierno nacional tiene sólo una visión empresarial”

Los combustibles, la desproporción entre Buenos Aires y el resto de las provincias y la inexistencia real de Federalismo en Argentina son para muchos de los diputados nacionales el origen de los grandes males del país. Revertir esta situación es para ellos casi un mandato de la historia. Uno de ellos es salteño.

Desde hace años en el Congreso de la Nación la voz de Javier David es una de las más reconocidas y una de las más críticas ante el abuso de posición de los gobiernos nacionales por sobre las provincias. Salta, productora de hidrocarburos, no sólo tiene una tarifa preferencial por esta condición, sino que paga los combustible más caro que Buenos Aires.

Esto no es nuevo, desde hace décadas el “interior”, sigue financiando los beneficios de los porteños y bonaerenses. “Lo de los combustibles es una de las tantas injusticias que hay en relación al interior y sobre todo al interior más alejado de la capital como nos pasa a nosotros en Salta”, explicó David y agregó: “Hoy el combustible es un insumo básico para cualquier posibilidad de desarrollo entonces que nosotros estemos pagando a veces hasta un 15 o un 20% más caro que en Capital, suena absolutamente injusto”.

En cada nuevo periodo legislativo, los proyectos de los diputados del interior tratan de frenar las políticas discriminativas del Ejecutivo Nacional. “El año pasado presente un proyecto que tiene que ver con equiparar el precio de los combustibles en todo el país, porque me parece que el gobierno puede y tiene la posibilidad de intervenir en el mercado para hacerlo y la idea de este proyecto es que el precio final, incluido flete y todos los costos internos que haya, pueda ser el mismo en todo el país. También presenté un proyecto para eximir de impuestos como pasa en el sur, donde se eximen los impuestos al combustible y la verdad que provincias petroleras como nosotros no tengan ningún beneficio y estemos pagando estos valores a veces muy por encima de lo general, parece realmente injusto”.

Aseguras que YPF puede intervenir. ¿Cómo lo haría?

YPF es el mayor actor del mercado, lo vimos hace poquito; Shell aumentó el 9% y cuando YPF aumentó el 4,5% Shell tuvo que bajar porque si no la gente se va a YPF. Por poner un ejemplo: Si YPF pone un precio promocional en el interior, tratando de equiparar con el de Capital, seguramente las demás compañías van a tener que ajustarse, porque es realmente es YPF el que maneja el mercado general en el país. Es decir, que si hay una política clara del Gobierno Nacional de poder posibilitar que la empresa de participación estatal tenga un precio relativo en el interior, las demás empresas van a tener que seguirlo, es un poco lo que estoy planteando a nivel nacional.

Pero el gobierno nacional no lo hace, a pesar que todo el mundo lo está pidiendo…

Porque tiene una visión empresaria. Porque tienen una visión absolutamente de connivencia o de convivencia con las empresas petroleras. Porque está claro que las empresas petroleras tienen que tener un precio y que ese precio tiene que ver y está relacionado a la posibilidad de invertir y de desarrollarse. Pero eso no significa que no se pueda regular, que no pueda equipararse. No significa que no puedan cobrarle $0,50 más en el centro del país para poder posibilitar el mismo precio en el interior y entender que es mucho más importante que pague un combustible más barato alguien en Coronel Juan Solá que alguien en La Plata.

Entonces me parece que esto es un poco la falta de visión de cómo desarrollamos la Argentina. Si se sigue haciendo en Argentina lo mismo que en los últimos 50 años, claramente vamos a tener una capital Federal que es de primer mundo, con condiciones absolutamente distintas a lo que pasa en el interior y más en el interior más alejado del puerto.

¿De cuánto es la carga impositiva en los combustibles?

Un montón. El combustible tiene, no tengo exactamente el porcentaje, pero es muchísimo.

¿Cuál es el eje principal de tu proyecto sobre combustibles?

Tanto en GNC como en combustibles, primero equiparar. Creo que tenemos que pagar, si el combustible vale $40 acá, tiene que valer $40 en La Plata y en Mendoza. Por eso es que el Estado regulando los costos internos, principalmente el flete, puede hacer que eso sea así. Por ejemplo Si yo le pongo el costo interno, 3 dólares al combustible que se vende en La Plata y 2,80 al que se vende en Salta, el precio final que vamos a pagar salteños y platenses, va a ser el mismo. Esto es lo que puede regular el Estado y es a lo que apunta tanto el proyecto vinculado a los combustibles, como el vinculado al GNC. Y después obviamente hay que tocar el tema impositivo que también se puede tocar, pero ya es otra cuestión porque es un tema no tanto del costo que le aplicamos, si lo de las arcas del Estado que van a dejar de recaudar si se baja el impuesto.

Herramientas hay un montón, y debe haber algunas también que yo no estoy teniendo en cuenta y que se pueden utilizar. Lo que tiene que haber es voluntad política de entender que no es justo que un salteño pague 15 o 20% más de lo que paga un porteño, cuando tenemos salarios más deprimidos, mayor pobreza, menos desarrollo. Me parece que tendría que ser al revés, los insumos básicos debieran ser promocionales en los lugares donde necesitamos desarrollarnos más.

Escuchaba a los estacioneros hablando de dos cuestiones que al margen de la impositiva. Una de ellas es, los convenios colectivos de trabajo, un estacionero tiene que pagar lo mismo que lo que pagan en Buenos Aires y la segunda es que es uno de los pocos lugares en el mundo en donde todavía hay empleados en las estaciones de servicio…

Es una vieja discusión el tema del autoservicio, pero también es cierta la inequidad que tiene el estacionero en el interior porque le exige lo mismo que en el centro de la Capital Federal, con una capacidad de venta de miles de vehículos, tiene la misma obligación que tiene la que está en Pichanal, y tiene que tener drugstore las 24 horas, aunque no consuma nadie y tiene que tener empleados atendiéndolos y determinadas condiciones. Entonces, si vendes por 100 y tenes que tener las mismas condiciones que el que vende por 2000, bueno, al de 2000 seguramente le va a ir bien y el de 100 a veces no cubre ni los costos.

Esto forma parte exactamente de los mismo y pasa en todo lo que vemos en este país, pasó con el tema de las retenciones al campo y no se distingue al que hace soja en el norte que el La Pampa o al que hace soja, chía o arándanos y son cosas completamente distintas. Estas formas de usar las mismas reglas para situaciones completamente distintas no funcionan y tiene a la Argentina en esta inequidad que tenemos.

Cada vez que veo los precios del gas y el precio del combustible, se nota una cartelización evidente, todos cobran exactamente lo mismo…

Claro, por eso digo que el Estado es regulador, tiene las herramientas. Cuando el Estado recupera YPF, no sólo recupera una empresa petrolera, recupera una herramienta reguladora del mercado. Si YPF se prende con las demás petroleras para hacer lo mismos, entonces dejó de tener la capacidad reguladora. Eso es político, no es una decisión de empresas, es una decisión política y si el gobierno tiene la decisión política de usar la herramienta YPF para regular el mercado, claramente lo podría hacer.

Esto es lo que a veces uno le demanda al estado nacional, que, en estas relaciones entre empresas prestadoras de servicios y usuarios, entre empresas petroleras y el que carga combustible, los que tiene el poder de venta y el consumidor, el Estado tiene que ser el que equilibre un poco la balanza. En la medida que el Estado se ausenta, esa balanza se desequilibra. Lo mismo pasa en el servicio bancario y en muchos sectores que están concentrados y en donde el ciudadano paga los platos rotos.

Este año lo veo tremendamente conflictivo porque hay elecciones, ¿Crees que exista la posibilidad de tratar un proyecto como el tuyo que si beneficia a las provincias del norte?

Lo veo difícil, no sólo por lo electoral, si no por lo económico, el gobierno nacional no quiere tratar ningún proyecto, incluso tengo proyectos vinculados a los créditos UVA que han sido un desastre porque la verdad no era lo que el Gobierno se había comprometido inicialmente, sobre todo porque se estimaba una inflación del 10%. Está el tema tarifas que está golpeando los bolsillos de todo el mundo, pero veo que el gobierno está muy atado, o sea, el acuerdo lo hizo con el Fondo Monetario y las cuentas a cero, el ajuste feroz a como de lugar y no creo que de acá a octubre eso cambie. Después de octubre si hay otro gobierno, posiblemente se pueda volver a pensar que hacemos porque Argentina no puede pagar la deuda que tiene y tenemos que entender que Argentina tiene que apuntar a crecer y el Fondo Monetario tiene que entenderlo.

¿Creés que es un proceso que largo todavía? ¿Creés que este proceso de reestructuración se detiene gane quien gane?

Creo que, sí o sí va a haber una reestructuración, porque hay que tener en cuenta que el crédito que el FMI le dio a la Argentina es récord a nivel mundial. Y ese crédito se iba a dar en 3 años, hasta el 2021, y eso se adelantó al 2019, con lo cual imagínate lo que va a ser eso a partir del año que viene, si Argentina no crece, no se puede pagar. Por lo tanto hay que buscar un consenso, poner todo el potencial argentino a crecer y pedir que aguanten dos años a que Argentina empiece a mejorar sus números para poder empezar a pagar la deuda, si Argentina está cada vez peor y tiene el producto bruto cayendo todos los años, cada vez se hace más difícil.

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