fbpx
Revista Salvador

La historia de “La López Pereyra”

Sin dudas es una de las zambas más escuchadas en Argentina y es considerada como el himno no oficial de Salta. Según los historiadores musicales ya tiene más de cien años, pero muy pocos conocen la historia que se esconde detrás de su título.

Por Eduardo Huaity González

La zamba fue estrenada a finales de 1910, no tenía letra y la música pertenecía a Artiodoro Cresseri, hijo de un comerciante italiano y una salteña. A los once años comenzó a trabajar junto a su en el comercio de mulas con Bolivia, donde se afincó. Allí comenzó su amor por la música.

Estudio piano y a los 16 años ya era un músico muy solicitado. Su primer “gran éxito” fue “Bailecito de Bolivia” de 1880. De regreso a Salta se dedicó a la composición, la docencia en la Escuela Normal y a afinar pianos, actividad que mantuvo hasta el final de sus días.

Cuenta la leyenda urbana, ya que no hay ninguna constancia de ello, que don Cresseri fue sometido a un juicio por el asesinato de su mujer, pero el abogado Carlos López Pereyra consiguió su absolución con el argumento de que el imputado se encontraba en estado de “emoción violenta”.

El tema fue conocido inicialmente como Cafayate. Luego Cresseri le cambió el nombre a “Chilena dedicada al doctor Carlos López Pereyra”. Según Juan Pablo Carrivali, “…fue un 25 de abril, en una noche propicia, lejana e inolvidable en el solar donde funcionaba el Hotel Salteño -luego Hotel París- donde se realizaban las famosas tertulias musicales a las que concurrían destacados vecinos, artistas, magistrados y militares; en que, sentado al piano, surgió de Artidorio Cresseri la amable idea defestejar a su amigo íntimo, el Juez de Instrucción de la provincia de Salta, Doctor Carlos López Pereyra (1875-1929), apasionado sostenedor de las manifestaciones artísticas y verná culas, que cumplía años. En plena reunión, alzados los ánimos, López Pereyra pidió a Cresseri ejecutara esa chilena que tanto le agradaba.

Fue entonces cuando, tocado también por la emoción, le dedicó su composición que bautizara en su homenaje, con el título original: `Chilena dedicada al Doctor Carlos López Pereyra´. Evidentemente, la calidad de la persona que motivó el homenaje y sobre todo el carácter público del mismo, dieron al hecho de la dedicatoria y bautizo de la zamba, una notoriedad que resulta obvio puntualizar”.

En definitiva, dicen que fue un agradecimiento por haberse librado de la cárcel, pero no existe registro de tal suceso y muchos historiadores consideran que se trata un mito y que nunca hubo un hecho policial en el medio.

Cresseri reformó el título en los originales sucesivos que firmara y cediera a sus amistades, y que quedó reducido al apellido de su dilecto amigo. El artículo “la” sólo puntualiza que la melodía tiene ritmo de zamba. El payador Uruguayo y amigo personal de Cresseri, Juan Francia, compone las tres primeras estrofas. La última estrofa fue incorporada con posterioridad y, según cuenta su hijo José A Cresseri, decía su padre que el Doctor Carlos López Pereyra colaboró activamente en la adaptación definitiva de la letra a la melodía del canto.

Pero los problemas legales comenzaron por 1916 cuando en la provincia de Santiago del Estero, Andrés Chazarreta publica su segundo álbum de nuevas composiciones y entre ellas figura “La chayateña”, que no era otra que la “López Pereyra”, a partir de ese momento los familiares y el propio Arteodorio comienza un largo pleito contra Andrés Chazarreta y su familia que recién se resolvería a favor del salteño en 1978, 28 años después de la muerte del Cresseri.

La actividad del Doctor López Pereyra en el juicio hasta su muerte en 1929 y su participación en la historia de Artidorio Cresseri fueron comprobadas y sirvieron como argumento para que, en 1978 la justicia le reconozca el 50% de los derechos de autor. El resto es historia conocida, Los Chalchaleros y Los Fronterizos incluyeron la canción como una de las principales de su repertorio y difundiéndola en todo el mundo.

Artidorio Cresseri muere en Salta el 18 de octubre de 1950 en la indigencia, sin haber cobrado nunca un peso por su obra; en 1958 se inscribió la Zamba en SADAIC; en 1968 la justicia falló en primera instancia a favor del salteño y finalmente en 1978 se confirmó dicho fallo ante la apelación.

Los amigos de Cresseri no confiaban para nada en la labor de recopilación de Chazarreta y crearon una letra burlona, sin sutilezas, para cantar con la melodía de la zamba:

Esta zamba fue robada
por don Andrés Chazarreta
al viejo don Artidorio
que duerme bajo la tierra.
Y es bueno que ustedes sepan
que aquel ladrón
se llevó el broche de oro
cobrándose derechos de autor.
Por los campos tucumanos
llevan preso a un santiagueño
por haberse hallado un caso
antes que pierda el dueño.
Y para justificarse
le dijo al juez,
Señor juez no me condene
yo soy sobrino de don Andrés
Yo canto de este modo
porque mi’e olvidau la letra
pero lo que no me olvido sí,
es el robo de Chazarreta.
Esta zamba es más salteña
que el cigarrillo de Villagrán
y tiene sabor a coca
y a cacharpaya de carnaval.